Seis cualidades que debes cultivar para que te vaya bien en la vida

Publicado el 15 de abril del 2018 en: Desarrollo personal, Tips & Recomendaciones

Hay algo que debo confesar: aunque sé que nadie tiene (ni podrá nunca tener) la receta perfecta para vivir una vida feliz, soy adicta a leer artículos de consejos para mejorar nuestra vida: hacks para aumentar tu productividad, consejos para lograr todo lo que te propongas, rutinas que practican personas exitosas, tips de manejo de tiempo, etc.

Aunque los consejos prácticos con acciones concretas son muy útiles, a veces nos hace falta leer consejos menos prácticos pero más “profundos”. En lugar de acciones concretas a realizar, cualidades o virtudes abstractas para cultivar. Hoy les platico seis de esas cualidades que definitivamente nos ayudarán a ser más plenos en cualquier aspecto de nuestra vida.

 

1. Interés / Curiosidad

Dice la autora Elizabeth Gilbert que el tan popular discurso de “perseguir nuestra pasión” nos está mucho haciendo daño. (Y estoy de acuerdo con ella). Lo que propone, en lugar de perseguir nuestra pasión, es perseguir nuestra curiosidad. Si bien la pasión es un concepto abstracto, ambiguo y varía dependiendo de cada persona, la curiosidad es algo fácil de reconocer. Es esa sensación que tenemos cuando simplemente queremos saber más de algo, de lo que sea. Seguir esas pequeñas curiosidades nos puede (o no) eventualmente guiar a una pasión o vocación, pero lo que es seguro es que nos ayudará a vivir motivados.

Tener intereses es fundamental para motivarnos y la motivación es la que nos empuja a levantarnos todos los días, nos da nuestro por qué y para qué.

Es importante recordar que lo que buscamos simplemente es curiosidad, no pasión. Eso le quita la presión y nos permitirá actuar para perseguir cualquier interés, por mínimo que parezca. Aquí no existe el “no me gusta lo suficiente“, ¿te da curiosidad?… persíguelo.

2. Entusiasmo

El siguiente paso después de la curiosidad es el entusiasmo. Está padre perseguir muchos intereses y cosas que nos dan curiosidad, pero es importante, primero, hacerlo con entusiasmo; segundo, reconocer que hay unas cosas que nos entusiasman más que otras.

El ingrediente del entusiasmo es muy importante; si perseguimos nuestra curiosidad con una actitud de “equis” o de “seguro esto no me va a llevar a ningún lado”, lo más probable es que, en efecto, no nos lleve a ningún lado. El entusiasmo enfocado nos abre los ojos a las experiencias y las oportunidades que se nos presentan.

3. Constancia

Una vez que encontramos ese algo (o esos algos) que nos entusiasman y nos motivan, no hay que dejarlos a la primera de cuentas.

Con el tiempo nos acostumbramos a las cosas; lo que en un inicio nos parecía increíble, emocionante, diferente a cualquier cosa que hubiéramos hecho antes, con el tiempo nos va pareciendo cada vez más… normal. Cuando algo se vuelve “normal”, muchas personas lo abandonan porque piensan que ya no les “apasiona”, o ya no les gusta lo suficiente.

Aunque es completamente válido cambiar de intereses y renunciar a las cosas que ya no nos llenan, hay que hacer un trabajo de introspección profundo para saber si realmente nos han dejado de hacer sentido, o simplemente se acabó la novedad. Es importante trascender la necesidad de sentir novedad, no se puede lograr resultados ni desarrollar una pasión si no le dedicamos el tiempo y práctica suficiente a una actividad.

4. Persistencia

Otro motivo para abandonar las cosas, además del aburrimiento o la falta de novedad, es el encontrarnos con obstáculos. Cuando las cosas se ponen difíciles, muchas veces nos rendimos. Por eso, sumada a la constancia, debemos cultivar la persistencia, para que los obstáculos con los que nos encontramos no nos detengan.

Cuando superamos un reto y nos vemos del otro lado, las cosas se vuelven mucho más significativas. Es después de la persistencia, de enfrentar una adversidad, donde encontramos sentido a nuestra vida.

5. Aceptación

La persistencia es necesaria para superar los obstáculos que está en nuestras manos cambiar; la aceptación es necesaria para saber vivir con los obstáculos que no están en nuestras manos.

Por ejemplo: desde hace casi nueve años, vivo con una condición que se llama disfagia. Esto quiere decir que no puedo comer por la boca, tengo que alimentarme por medio de una sonda conectada a mi estómago. Durante mucho tiempo creí que esa condición me limitaría para vivir mi vida, creía que no podría salir, viajar, ni ser independiente. Con el tiempo (y la creatividad de mi mamá), aprendí una forma “portátil” de pasarme la comida que me ha permitido incluso viajar sola.

Se requirió persistencia para perfeccionar mi método de alimentación portátil: entrenar la precisión de mis manos para poder sostener las botellas de comida yo sola, probar diferentes tipos de contenedores hasta que dimos con los que mejor funcionaban, experimentar con diferentes alimentos y formas de refrigeración para que no se echaran a perder mis comidas. Después de pruebas y errores, ahora puedo ser independiente con todo y la disfagia.

Pero, además de la persistencia, tuve que aprender a aceptar que por más que lo intentara, no estaba en mis manos desaparecer la disfagia. Estuve años en terapia, probé todo tipo de tratamientos y procedimientos médicos, ¡una amiga incluso me llevó con una bruja!… y nada funcionó. Pasaron años hasta que mi terapeuta (después de varios estudios médicos), me dijera que no había nada que pudiéramos hacer para resolver el problema neurológico que causó la disfagia.

Fui constante y persistente para tratar de combatirla durante años… no se pudo combatir. Ni hablar, así es la vida a veces.

Cultivar la aceptación es lo que me permitió no vivir eternamente frustrada con la vida. La aceptación nos permite abrazar nuestra fragilidad como seres humanos.

6. Gratitud

La gratitud es una de las cualidades que más lejos nos puede llevar en la vida, tanto en nuestro trabajo interno de desarrollo personal, como con nuestras relaciones; de pareja, familiares, de amistad y laborales.

Den gracias por estar vivos, por ser quienes son, por tener la capacidad de cultivar su curiosidad, entusiasmo, constancia, persistencia y aceptación. Pero también agradezcan a la gente que los rodea: den gracias al extraño que les detiene la puerta del elevador, al amigo que les presentó un contacto de trabajo, a la tía que les pasó una receta, a su pareja que los escuchó durante un momento difícil, al compañero de trabajo que se quedó más tarde en la oficina para que ustedes pudieran ir a su cita con el doctor.

Los voy a dejar con un frase de David Steindl-Rast que me gusta mucho: “No podemos estar agradecidos por todo, pero sí podemos estar agradecidos en todo momento”.

 

Quiero saber: ¿Cuál de estas cualidades dominan y cuál les hace falta trabajar? ¿Identifican algún momento en su vida en el que una de estas cualidades los haya ayudado? ¡Platíquenme en los comentarios!

 

 

 

*Foto usada de:  Aaron Benson en Unsplash

3 comentarios sobre “Seis cualidades que debes cultivar para que te vaya bien en la vida”

  1. Pico Alanís dice:

    Y seguramente todas estas características podrian aplicarse a encontrar-elegir una pareja.

  2. Hermoso artículo, me enamoré de esta frase: “Den gracias por estar vivos, por ser quienes son, por tener la capacidad de cultivar su curiosidad, entusiasmo, constancia, persistencia y aceptación.” Gracias por compartir querida Mariana. Un abrazo grande.

    1. ¡Muchas gracias Marucha!! 🙂 También te mando un abrazo.

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