10 lugares donde puedes encontrar tu sentido de vida a los 15 años.

Publicado el 7 de mayo del 2018 en: Metas & Sueños, Reflexiones de vida

“¿Qué le recomendarías a alguien de 15 años para encontrar su sentido de vida?” 

Cuando me hizo esta pregunta un alumno de tercero de secundaria, después de una de mis conferencias, debo confesar que necesité unos segundos para pensar mi respuesta. (Me hubiera gustado pensar más de unos segundos, pero cuando estás en el escenario de un auditorio, con un micrófono en la mano, doscientos alumnos de secundaria (y sus maestros) esperando tu respuesta, unos segundos es todo el tiempo que tienes para responder).

Lo primero que le dije fue que nuestro sentido de vida va cambiando a lo largo de nuestras vidas. No es como que lo encontremos a los quince años y ya estuvo. Después le dije que para encontrar nuestro sentido de vida es necesario buscarlo, y hay que buscarlo en las cosas que nos gustan y nos interesan, por mínimas que parezcan.

También me hubiera gustado decirle que no hay que confundir nuestro sentido de vida con la profesión a la que nos vamos a querer dedicar. Parece que los jóvenes se sienten presionados por eso a una edad cada vez más temprana, y aunque no está mal preguntárselo desde los 15 años, lo cierto es que aún le quedan tres años completos para decidirse por una carrera. (Y como escribí hace algunas semanas, ni siquiera la carrera que estudies determina tu futuro).

Nuestro sentido de vida va más allá de nuestra profesión o “qué queremos hacer con nuestra vida”, nuestro sentido de vida es nuestro porqué, nuestra razón de ser, lo que nos motiva a actuar y a seguir caminando. De modo que, aunque aún no tengas decidido qué carrera estudiar, de todos modos puedes tener un sentido de vida. ¿Cuáles son esas que te motivan, que te impulsan a seguir, a levantarte todos los días? (Más allá de tu mamá diciéndote que es hora de ir a la escuela 😉 )

Aunque es un tema muy profundo, a veces nos ponemos demasiada presión para encontrar ese sentido porque pensamos que debe ser algo muy complicado. Pareciera que si la respuesta es sencilla, simple, o de la vida cotidiana, entonces no puede ser un verdadero sentido de vida.

Por eso me puse a pensar en una lista de posibles lugares donde alguien podría encontrar sentido a los 15 años, no porque deba ser ahí donde lo encuentren, sino para inspirarlos, darles ideas y que se den cuenta de que puede estar en cualquier parte. (Muchos de esos lugares son en donde yo encontraba el mío cuando iba en secundaria).

 

 

1. En tu grupo de amigos: con quienes sales, vas al cine, juegas FIFA, tienes pijamadas, platicas de una serie o te quejas de tus maestros y tus papás. Los amigos son un fuerte motor de impulso (y siempre necesitamos a alguien con quien quejarnos de nuestros papás, maestros, y en el futuro laboral, de los jefes 😉 )

2. En tu familia: papás, hermanos, primos, tíos, etc. Así como los amigos, nuestra familia puede ser un motor central  en nuestra vida. (En general, las personas a las que queremos y que nos quieren).

3. En un deporte: ¿hay algún deporte que te encante, que practiques constantemente? ¿qué metas te has puesto; competencias, torneos, vencer tus propios tiempos o récords, entrar a algún equipo? Los retos son un lugar importante para encontrar sentido.

4. En un equipo de la escuela: a lo mejor ya estás en un equipo y lo que te motiva es ir a los entrenamientos, compartir con tu equipo y la motivación que hay entre todos para ganar el próximo torneo en el que vayan a participar. El equipo no necesariamente debe ser de deportes, puede ser un comité para organizar un evento, un equipo de debate o un club de cualquier gusto en común.

5. En un concurso en el que quieres participar: ¿te gusta pintar, tomar fotos, escribir, hacer videos? ¿encontraste un concurso en el que puedes participar, que ofrece un premio interesante, una beca, un reconocimiento, publicarte en algún medio?

6. En un hobbie: ¿te gusta jugar videojuegos, hacer manualidades, leer? a lo mejor quieres vencer el último récord que hiciste, completar un proyecto que viste en un tutorial de youtube (a mí me gustan los junk journals), o leer todos los libros que aparecen en la lista de recomendaciones de tu blog o canal favorito.

7. En escribir todos los días en tu diario: escribir siempre nos ayuda a conocernos mejor, nos permite procesar cosas e ir, precisamente, dando sentido a lo que vivimos.

8. En aprender algo nuevo: yo era muy nerd y siempre me gustó la escuela, pero también me gustaba aprender otras cosas, como por ejemplo, idiomas. Durante la secundaria y la prepa fui a clases de francés. (Y puede ser o puede no ser que en la secundaria tuviera ganas de aprender élfico).

9. En Spotify o Netflix: aunque suene chistoso, nuestra música, series o películas favoritas pueden ser una parte importante de nuestras vidas. Personalmente, aficionarme a las series fue de las primeras maneras en las que aprendí a apasionarme por mis intereses. Lo que en mi adolescencia empezó como pasión por conocer todo sobre los personajes o actores de las series que más me gustaban, fue transformándose en pasión por conocer todo sobre otros temas muy diversos, como actualmente, el desarrollo humano. (Y aunque ya no me da tanto tiempo como cuando tenía 15 años, mi afición por las series sigue vigente).

10. En una creencia: tener fe en algo más grande que nosotros es necesario para sentir una razón de ser. Dios, un ser creador, el Universo, la Madre Tierra, etc. son todas creencias que fortalecerán nuestro por qué.

 

Espero que este artículo les haya dado claridad o ideas sobre dónde pueden encontrar su sentido. Si se lo perdieron, también pueden leer el artículo que escribí sobre la importancia de los intereses para encontrar nuestro sentido de vida.

 

Quiero saber: ¿cuál de los puntos les “hizo más sentido”? ¿se identifican con alguno? ¿se les ocurre algún otro lugar que me haya faltado mencionar? ¡Cuéntenme en los comentarios!

 

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